Malacate eléctrico o electroguinche: cómo elegir en tu obra o galpón
Inicio » Novedades y Guías de Compra » Elevación de materiales » Malacate eléctrico o electroguinche: cómo elegir en tu obra o galpón
Categorías
- Mantenimiento de los aparejos a cadena: qué verificar antes de cada usoInspección regular Mantenimiento de largo plazo Registro de mantenimiento como instrumento de gestión Cómo tomar medidas de elongación de la
- Mesas elevadoras hidráulicas: para qué están y cómo elegirlasEl problema de trabajar a una altura fija cuando la tarea no lo es Qué es una mesa elevadora hidráulica
- Carretillas industriales, tipos y usos para depósito y taller.La solución simple para lo que no justifica un equipo mayor. Tipos de carretillas industriales. Carretilla de dos ruedas (tipo

Un problema muy diferente al del elevador de taller
Levantar bolsas de material, herramientas o piezas de obra hasta el cambril de un edificio o a un piso superior en la obra es un problema totalmente diferente al de la elevación puntual de un elemento de un taller; aquí la cantidad de material a elevar durante un día de trabajo es mucho mayor, las alturas suelen ser bastante más elevadas, y la estructura de construcción de la máquina tiene que adaptarse a la obra, mientras que en el taller tiene que adaptarse a una estructura fija ya montada.Un electroguinche (o malacate eléctrico) es el equipo de trabajo concebido para el caso señalado, y que permite resolver un problema logístico que, de otra manera, obligaría a transportar material a mano por la escalera, desgaste físico y pérdida de tiempo mediante, a lo largo de toda una jornada de trabajo de la obra.
Qué es un malacate eléctrico y cómo funciona
A diferencia del aparejo a cadena, que trabaja con una cadena de carga tal como explicamos en notas anteriores de este mismo calendario, el malacate eléctrico está dotado de un cable de acero que se desenrolla y se enrolla en un tambor motorizado. El motor eléctrico gira el tambor y eleva o desciende la carga, que está enganchada al extremo del cable, con un gancho o con el medio de sujeción específico que debe utilizarse para cada tipo de carga en cada operación.
Los componentes principales son
• Motor eléctrico: en versión monofásico o trifásico, dependiendo del modelo y de la potencia, un dato que debes contrastar con la instalación que existe en la obra antes de proceder a la compra.
• Tambor de enrollado: donde se enrolla el cable de acero a medida que se eleva la carga. El diámetro y la capacidad del tambor determinan la longitud total de cable disponible para el recorrido.
• Cable de acero: el elemento de carga tiene un diámetro y resistencia proporcional a la capacidad del equipamiento y el peso de cálculo máximo para las cargas a elevar.
• Estructura de soporte: en obra, suele ejecutarse sobre una estructura elevada (techo, entrepiso o pórtico de hormigón armado especialmente) que sirve para ubicar el malacate en altura elemento que sirve para elevar materiales desde el nivel del suelo hasta el punto de trabajo que se requiere.
Diferencias con el aparejo a cadena
El malacate no sustituye al aparejo de taller: realiza una función distinta, centrada en la logística vertical de materiales en obra y no en la elevación medida y controlada de una pieza, sobre la que se opera. En el momento en que un aparejo se fija normalmente a un punto bajo y relativamente próximo al lugar de trabajo, el malacate se monta pues se ubica en estructuras de altura que permiten transportar volúmenes de materiales entre los diversos niveles de la obra, como por ejemplo, bolsas de cemento, ladrillos, herramientas o similares que conviene subir a un piso superior en construcción, prescindiendo así del esfuerzo físico de la cuadrilla.
Modelos en función de variables de velocidad, peso y corriente
Los electroguinches vienen en diferentes alternativas de velocidad de elevación, capacidad de carga, y tipo de alimentación eléctrica (monofásica o trifásica), variables que deben adaptarse al volumen de material a desplazar y a la instalación eléctrica de la obra donde se va a colocar el equipo:
• La velocidad de elevación: a mayor velocidad, menor tiempo de ciclo por izaje, lo cual es importante cuando hay que mover un importante volumen en poco tiempo durante una jornada de obra en activo.
• Capacidad de carga: se tiene que dimensionar en función del peso máximo real de los materiales con capacidad de ser elevados aplicando el mismo criterio de margen de seguridad aplicado en su día para cualquier equipo de elevación desarrollado en las notas anteriores de este calendario.
• Corriente (monofásica o trifásica): en función de la instalación eléctrica que hay disponible en el punto de obra donde se vaya a montar el equipo, la cual conviene confirmar de manera previa al definir el modelo concreto que se va a adquirir.
Estructuras de montaje en el techo, o bien a alturas
De acuerdo al modelo, los electroguinches vienen referenciados con estructuras de montaje en techos o en ámbitos altos de la obra, las cuales están pensadas para facilitar tanto la sujeción del equipo como la correcta orientación del cable en el momento del izaje. Estas estructuras no son un equipamiento opcional cuando se habla de trabajo en altura: definen de manera adecuada la estabilidad y la seguridad de todo el sistema de elevación, deben corresponder a la versión del modelo específico del malacate que se ha instalado y no improvisar en función de unos puntos de fijación que no fueron pensados para esa finalidad.
Cómo definir el largo de cable necesario
Además de la capacidad de carga y la velocidad de elevación, un dato que no se suele tener en cuenta en un primer análisis es el largo total de cable que ofrece cada modelo de malacate, algo que puede llegar a ser fundamental en obras de varios pisos, donde el recorrido vertical entre el punto de carga en planta baja y la altura de trabajo puede superar incluso los diez metros sin ningún problema. Seleccionar un modelo cuyo largo de cable no sea suficiente para cubrir la totalidad de la obra en su fase de avance obliga, a mitad de proyecto, a cambiar de equipo, algo que se evita de forma muy sencilla considerando previamente la altura máxima que se prevé durante la construcción antes de decidir qué modelo se va a adquirir desde el principio de la obra, en vez de dimensionar el equipo solo en función de la fase constructiva presente.
Entorno de trabajo y escenarios de aplicación
El electroguinche se destaca en su uso en obras de varios niveles, donde el transporte manual de materiales por escalera se convierte en un auténtico cuello de botella en el ritmo de obra y un notable desgaste físico para la gente que se dedica a ello. En los galpones industriales se le utiliza también para la logística vertical de materiales entre distintos niveles de almacenaje, más allá del uso específico en la construcción civil que es su uso más habitual en el mercado local.


Diferencias entre los malacates de obra y los electroguinches de uso industrial permanente
A pesar de que el principio de funcionamiento es común, existen diferencias en el diseño según el uso al que ha sido destinado el equipo. Los malacates destinados a obra suelen tener en cuenta la facilidad del montaje y la rapidez en el desplazarse de un punto a otro a medida que avanza el proceso de construcción; mientras que el electroguinche de instalación industrial permanente tiene en cuenta las estructuras más robustas y fijas, pensando en que el equipo permanezca en el mismo punto a lo largo del tiempo y para su continuo uso durante años en una planta o almacén de los materiales a los que corresponde. Confirmar cuál es el uso previsto antes de la elección del modelo evita elegir un malacate para instalación fija, en lugar de un electroguinche con el que se va a estar moviéndose constantemente entre distintos frentes de obras a través de la obra.
Coordinación con el resto del equipo de obra
El uso eficaz de un malacate no solo depende del mismo equipo, sino que depende también de cómo se coordina su uso, en la actividad de trabajo, con el resto de la cuadrilla de trabajo. Asignar una persona concreta para la carga y descarga en cada uno de los extremos del recorrido, dejando de lado que pueda operar en modo irregular cualquier operario que esté dispuesto para ello el equipo, no solo hace que disminuyan los tiempos de espera, sino que, a su vez, evita el error de la longitud de la carga que se ha de sujetar antes de un izaje. En obras de mayor volumen, donde el malacate funcione con continuidad durante buena parte de la jornada laboral, esta organización puede marcar la diferencia entre mayores rendimientos diarios conseguido con el mismo equipo instalado en el mismo periodo de tiempo.
Mantenimiento preventivo:
– Inspección antes de cada uso: Estado del cable de acero, observando que no tenga hilos rotos, ni deformaciones ni signos de corrosión que puedan poner en duda la resistencia real bajo carga. – Funcionamiento correcto del sistema de frenado y del pulsador de control, comprobando que ambos funcionen con respuesta inmediata en ambos sentidos. Verificación del estado de la estructura de armadura, comprobando que la misma se encuentre debidamente fijada antes de proceder a iniciar cualquier elevación de material.
Inspección habitual
– Lubricación del cable de acero según preceptúe el fabricante del mismo, tarea que al llevarse a ta cabo con cierta periodicidad, prolonga de forma notable su vida útil. – Revisado del tambor para el cable de acero, comprobando que el cable sea enroscar de un modo parejo y no cruzado, lo cual podría ser determinante tanto en el recorrido como en la resistencia del cable. – Control del motor y de las conexiones eléctricas por personal competente, no intentando resolver las averías eléctricas sin la adecuada capacitación.
Mantenimiento a largo plazo
– Sustitución del cable de acero cuando detecte desgaste, hilitos rotos o deformaciones, a la periodicidad y a los criterios de descarte que preceptúe el fabricante del equipo. – Chequeos preventivos periódicos de todo el sistema eléctrico del malacate, previniendo problemas antes de que paralicen la logística de la obra en un momento puntual de la obra.
Análisis de la inversión
Para obras de mediana y gran escala con una alta demanda en la elevación de materiales, un electroguinche permite reducir considerablemente los tiempos de la elevación vertical de los materiales en comparación con aquellos que sólo utilizan la mano de obra por escalera, facilitando la ocupación de los operarios en otras tareas de la obra que también requieren su atención. La estructura de la instalación que va a depender de cada modelo también forma parte de la inversión que debe tenerse en cuenta, ya que no se puede considerar un equipo aislado, sino un sistema completo (motor, cable, estructura) que está pensado para trabajar en conjunto de una forma segura y eficiente.
Preguntas frecuentes
¿Es el mismo un electroguinche que un aparejo eléctrico?
No exactamente: el electroguinche y el aparejo eléctrico de cadena comparten la motorización, pero el electroguinche utiliza un cable de acero que se enrolla sobre un tambor y está orientado a hacer logística de los materiales en obra, mientras que el aparejo eléctrico de cadena es más común en taller y en mantenimiento industrial puntual, tal como comentamos en una nota anterior de este calendario.
¿Necesito una estructura especial para montar el malacate?
Sí, la mayor parte de los modelos requieren la utilización de una estructura de montaje que depende del modelo que se está tratando, siendo ésta la que sirve para facilitar el agarre y la correcta orientación del cable al realizar la elevación; no es recomendable improvisar un punto de fijación distinto sin la estructura que corresponde al equipo que se está utilizando.
¿Cuál es la diferencia entre monofásico y trifásico en un electroguinche?
Igual que sucede con la lógica de cualquier equipo eléctrico de este calendario: el monofásico (220V) es la instalación estándar que hay en la gran mayoría de las obras pequeñas y medianas, en tanto que el trifásico (380V) se utiliza en modelos de gran potencia, propios de las obras de gran envergadura en que ya disponen de esa instalación.
¿Compensa elegir un malacate de obra o un electroguinche de instalación fija industrial?
Depende del uso que le vayamos a dar. Si se va a trasladar el equipo de un frente de obra a otro según avanza la construcción, entonces resulta más asequible un modelo de obra. Si, en cambio, se va a instalar de forma fija en un pozo de planta o en una fábrica, entonces un electroguinche fijo para la instalación industrial proporciona más robustez en su uso continuo.
¿Qué ocurre si el largo de cable no llega a la altura final de la obra?
El dispositivo está limitado a la altura que cubre el cable disponible, motivo por el cual se debe cambiar a media obra. Por esto, resulta conveniente corroborar la altura máxima prevista a la que se construirá antes de tomar la decisión en la elección del modelo, no realizando un dimensionado solamente a modo de etapa de arranque de la obra.
Consideraciones en relación con la seguridad del punto de anclaje considerado en altura
Cada una de las estructuras de montaje específicas del malacate, aunque proporciona especificaciones prácticas para su uso, también debe considerarse la condición general del punto donde se instalará esa estructura específica -por ejemplo-, una losa acabada que aún no ha llegado a su resistencia máxima, no debe ser considerada como punto de anclaje para un sistema de elevación de cargas, aunque la estructura del malacate esté sobreampliada per se. Comprobar que el elemento de la construcción sobre el que se apoya el sistema completo tenga el suficiente nivel de resistencia es una tarea compartida tanto por el operador del equipo como por el director técnico de la obra, y en tal sentido no debería considerarse un dato menor frente al que sí se pone en el equipo de elevación.
Antes de elegir tu equipo
Un electroguinche bien dimensionado en cuanto a capacidades, velocidades y alimentaciones eléctricas transforma la logística vertical de los materiales sobre la obra, disminuyendo los tiempos muertos que de otra forma recaen directamente en el cronograma de la obra y en el desgaste físico del personal.
Desde Insumos y Máquinas trabajamos con multitud de malacates, electroguinches, Fema, entre otras muchas, en distintas capacidades y alimentaciones eléctricas. Si tenés alguna duda acerca de qué modelo y/o estructura de montaje va mejor para el volumen de material y la altura de tu obra, o acerca de qué largo de cable necesitas según la altura máxima que tenías prevista para tu proyecto, podemos ayudarte con la ficha técnica.
¡Puntúa este artículo!
Calificaciones 5 / 5. Votos: 26
¡Sin votos hasta el momento!
Artículos que te pueden interesar
Inspección regular Mantenimiento de largo plazo Registro de mantenimiento como instrumento de gestión Cómo tomar medidas de elongación de …
El problema de trabajar a una altura fija cuando la tarea no lo es Qué es una mesa elevadora …
La solución simple para lo que no justifica un equipo mayor. Tipos de carretillas industriales. Carretilla de dos ruedas …
















