Carretillas industriales, tipos y usos para depósito y taller.
Inicio » Novedades y Guías de Compra » Bosque y Jardín » Carretillas industriales, tipos y usos para depósito y taller.
Categorías
- Mantenimiento de los aparejos a cadena: qué verificar antes de cada usoInspección regular Mantenimiento de largo plazo Registro de mantenimiento como instrumento de gestión Cómo tomar medidas de elongación de la
- Mesas elevadoras hidráulicas: para qué están y cómo elegirlasEl problema de trabajar a una altura fija cuando la tarea no lo es Qué es una mesa elevadora hidráulica
- Carretillas industriales, tipos y usos para depósito y taller.La solución simple para lo que no justifica un equipo mayor. Tipos de carretillas industriales. Carretilla de dos ruedas (tipo
La solución simple para lo que no justifica un equipo mayor.
No toda tarea de manipulación de materiales requiere una zorra, un apilador o un autoelevador, máquinas que hemos desarrollado en detalle en notas anteriores de este calendario. Para traslados puntuales de cargas menores de volumen – bidones, cajas, herramientas pesadas, materiales sueltos – una carretilla industrial resuelve la tarea sin la inversión y sin el espacio de maniobra que pide un equipo más grande. Esta guía repasa los tipos más generales y sus usos específicos dentro de un taller o un depósito, sea de la dimensión que sea.
Tipos de carretillas industriales.
Carretilla de dos ruedas (tipo diablo)
la configuración más básica, con una base plana o en L y con dos ruedas restantes, pensada para transportar cajas apiladas, bolsas o cargas de forma regular sobre superficies relativamente lisas y sin grandes desniveles en el recorrido.
Carretilla de bidones
diseñada deliberadamente incorporando un sistema de sujeción o abrazadera para poder transportar bidones correctamente, en el que no se produce el vuelco de estos en el proceso de transporte por el suelo del depósito o el taller.
Carro de carga con plataforma
: sigue incorporando una plataforma más ancha, habitualmente con una configuración que incluye cuatro ruedas, para cargas de gran volumen o de una forma irregular que no se adaptan del todo bien a la base angosta de una carretilla de dos ruedas convencional.
Carretilla plegable
pensada para su uso eventual o para operaciones en las que el espacio de guardado es limitado; tiende a ser muy útil en este tipo de operaciones, ya que se pliega para disminuir el tamaño cuando no está operando activamente dentro de la operación del día a día.
Cómo elegir de acuerdo con el tipo de carga
• Cajas o bultos apilables de forma regular: carretilla de dos ruedas, que se acomoda perfectamente a la opción más simple y ágil para este tipo de traslado cotidiano a utilizar dentro del depósito.
Bidones o contenedor cilíndrico
carretilla de bidones, que consta de un sistema de sujeción de esta carga con el que se pueden evitar situaciones de movimiento o vuelco de la misma por el piso.
Cargas de mayor volumen o de forma irregular: carro de carga plataforma, que es más estable y ofrece mayor superficie de apoyo para este tipo de cargas.
Uso ocasional, pero con la necesidad de poder guardar el equipo en pequeño espacio: carretilla plegable, priorizando la practicidad de almacenamiento en vez de la máxima capacidad de carga posible.
Capacidad de carga y tipo de rueda
De la misma manera que para las zorras y los apiladores correspondientes a notas anteriores de este calendario, la capacidad de carga de una carretilla industrial necesita contrastarse con el peso real y habitual de la carga que se va a trasladar, no con el supuesto de caso más liviano que puede aparecer de forma ocasional. El tipo de rueda a utilizar también tiene un efecto en el rendimiento: unas ruedas con un diámetro mayor vuelven más fácil el paso sobre superficies irregulares o en desniveles (cordones y rampas, por ejemplo), mientras que unas ruedas de diámetro más reducido son más ágiles en los espacios poco extensos y/o en las superficies lisas de un depósito.
Carretillas con caja volcadora para el traslado de escombros y materiales sueltos.
Un tipo específico de carretilla dentro de esta familia es la carretilla con caja volcadora que es habitual en las obras de construcción para el traslado de escombros, arena, ripio u otros materiales sueltos de un volumen menor que no justifican la utilización de una hormigonera o una máquina de dimensiones mayores para realizar el traslado dentro de una obra de construcción; estas carretillas incluyen un mecanismo simple que facilita el volcado de la caja sin que sea necesario levantar la caja completamente a pulso y reducir de este modo el esfuerzo del operario en el momento que realiza la descarga del material en el punto de destino final en el interior de la obra de construcción.
Disparidad entre carretilla monociclante y bicíclante
Las carretillas con caja volcadora realizan la distinción, entre carretillas monociclantes (es decir, las carretillas tradicionales de obra) y bicíclantes; estas últimas son más estables, pero poseen peor maniobrabilidad en espacios reducidos, terrenos muy irregulares y con obstáculos frecuentes. La carretilla monociclante tiene mayor capacidad de giro y maniobra en los estrechos espacios que son característicos de una obra, mientras que la carretilla bicíclante es más estable en el transporte de cargas pesadas y reduce el riesgo de volcarse en el transporte por terreno irregular, pero eso va a costa de maniobrar peor que la carretilla monociclante en el estrechamiento del espacio.
Materiales de fabricación: acero, aluminio y plástico reforzado.
También en función del tipo de configuración, las carretillas industriales se fabrican en diferentes materiales en función del uso para el que estén pensadas. Las de acero brindan una mayor resistencia y durabilidad para cargas pesadas y uso intensivo en situaciones diarias, si bien presentan un peso propio importante que se añade al esfuerzo que el operario ha de realizar a la hora de manipularlas. Las de aluminio permiten disminuir ese propio peso con lo cual facilita el manejo en operaciones de traslados frecuentes, pero con una capacidad de carga en general más pequeña que la del equivalente en acero. Las de plástico reforzado, mucho más ligeras aún, están por lo general destinabas a cargas más ligeras o en escenarios donde la resistencia a la corrosión tiene un peso más considerable que la carga máxima, como los depósitos con exposiciones a humedad continuada.
Distribución de la carga para proveer el volcamiento de la carretilla
Sin importar el tipo de carretilla que se utilice, la correcta distribución de la carga a lo largo de la cubierta o dentro de la caja de la carretilla es un aspecto muy importante para prevenir el volcamiento de la misma durante el traslado, y sobre todo en el caso de la carretilla de una rueda, que es la que más depende del modo en que se distribuya el peso para el equilibrio del sistema. Cargar el material hacia uno de los extremos en lugar de distribuirlo homogéneamente a lo largo de la longitud de la carretilla supone un aumento importante del riesgo de volcamiento de la carretilla al cruzar un desnivel del terreno o una curva cerrada del lugar de trabajo. La formación de la persona que transporta la carretilla en esta práctica básica de carga resulta una medida preventiva que sirve para disminuir el riesgo de accidente y disminuir el desgaste innecesario de la estructura a causa de los golpes que se producen en el intento de recuperar el equilibrio de una carga de distribución incorrecta.
Entorno de trabajo y escenarios de uso
En los depósitos y en el comercio (comercios, etc.) la carretilla de dos ruedas (dos ruedas) es a menudo el equipo de manipulación que suele ser el más utilizado para realizar tareas cotidianas de reposición o de traslado interno, es decir, la realización de estas tareas utilizando los mismos medios pero a menor escala que los que tienen sentido utilizar cuando son nuestros equipos predel desarrollados en notas anteriores, las zorras o apiladores por ejemplo. La carretilla de bidones en los talleres industriales tiene una función específica y difícil de sustituir con otro tipo de equipo debido al riesgo que parece implicar el traslado de bidones (en general cargados con líquidos) sin un sistema de sujeción apropiado para esa determinada carga.
Las ruedas neumáticas o macizas en carretillas de obra
En el caso de las carretillas con caja volcadora utilizadas en obra, la elección entre una rueda neumática (rueda inflada con aire) o maciza también tiene repercusiones en el rendimiento diario. La rueda neumática absorbe mejor las irregularidades en el terreno, por lo cual se efectúa un desplazamiento más suave sobre las superficies desparejas características de una obra en construcción, aunque posee el inconveniente de que puede pincharse con clavos, alambres y otros elementos punzantes que son muy comunes en ese tipo de entorno. La rueda maciza elimina ese riesgo por completo, pero a costa de que las irregularidades del terreno se transmitan con mayor determinación al operario que empuja la carretilla durante toda la jornada laboral. La elección entre ambas dependerá del tipo de terreno donde va a ser utilizado el equipo y del mayor o menor peso relativo que se le otorgue a evitar las interrupciones por pinchaduras frente a la comodidad de su uso diario.


Mantenimiento preventivo
Revisar antes de cada uso
– Estado de las ruedas, comprobando el giro libre de ellas y sin atascos que añadan resistencia al desplazamiento de la carretilla. – En el caso de las carretillas para bidones, hay que revisar el correcto funcionamiento del sistema de sujeción o de la abrazadera antes de poder cargar cualquier bidón. – Estado general de la estructura, sin deformaciones que comprometan la estabilidad de la carga durante el transporte.
Inspecciones periódicas
– Lubricación de los ejes de las ruedas, operación sencilla que puede prolongar bastante la vida de este componente. – Inspección de los puntos de soldadura y uniones de la estructura, sobre todo en los equipos de uso intensivo y transporte con frecuencia durante la jornada.
Mantenimiento de larga duración
: – Reemplazo de las ruedas una vez el desgaste comprometa la maniobrabilidad o bien produzca una excesiva vibración durante el transporte de cargas pesadas.
Evaluación de la inversión
Las carretillas industriales suponen una inversión inferior a la de zorras, apiladores o autoelevadores comentados en números anteriores de este calendario pero forman parte de la realidad operativa que se realiza en el día a día de las operaciones reflejadas en cualquier depósito o taller. Siempre que se disponga del tipo correcto asociado a la carga habitual (dos ruedas, por bidones, por plataforma o por plegadiza) se estará evitando tanto trabajar con un equipo equivocado para tal tarea como tener que recurrir innecesariamente a otros equipos de mayor porte para traslados que no lo justifican en ningún modo.
Atención a la carretilla mientras no se trabaja. En obra, donde las carretillas normalmente quedaran a la intemperie entre la jornada de trabajo y otra jornada de trabajo, debemos vigilar la aparición de óxido en la estructura metálica, la acumulación de material endurecido en el interior de la caja (restos de mezcla o mortero seco, por ejemplo) que poco a poco irá aumentando el peso propio del equipo y la capacidad de carga efectiva. Una simple limpieza al final de jornada, quitando el resto de material antes de que endurezca y se pegue, incrementa ostensiblemente la vida útil del equipo sin constituir una tarea que requiera un tiempo relevante dentro del trabajo de cierre de obra.
Las preguntas frecuentes más habituales…
¿Puedo mover bidones con una carretilla de dos ruedas?
No lo aconsejo sin la sujeción adecuada ya que pueden moverse o volcar con una carretilla que no esté preparada para transportar ese tipo de carga cilíndrica.
¿La carretilla plegable aguanta el mismo peso que la fija?
Depende del modelo pero, en general, las versiones plegables trabajan la practicidad del guardado frente a la carga máxima por lo que conviene verificar ese dato en la ficha técnica del modelo antes de dar por hecho que tiene la misma resistencia que un modelo fijo equivalente.
¿Qué tipo de rueda conviene en el caso de sus roturas o comportamiento defectuosos?
Las ruedas con mayor diámetro permiten salvar esos desniveles con menor esfuerzo, las ruedas más pequeñas, aunque más ágiles en espacios reducidos, requieren más esfuerzo ante un escalón o cordón en el camino.
¿Qué material debo elegir para mi carretilla según el uso?
Dependerá de la prioridad de uso: acero para cargas pesadas y para usos muy intensivos, aluminio para disminuir el peso propio en traslados frecuentes, y plásticos reforzados para cargas ligeras en lugares que estén humedecidos, donde la corrosión sea un fenómeno a tener en cuenta.
¿Cuáles son las diferencias que hay entre la carretilla de obra de una rueda y la de dos?
La de una rueda es más maniobrable, es más capaz de girar en los espacios angostos a los que se enfrenta una carretilla de obra, en el caso de la carretilla de dos ruedas es más estable frente a cargas de mayor peso en el caso de un terreno con desniveles; ser más estable implica un menor riesgo de volcarse a costa de perder parte de esa maniobrabilidad.
¿Qué puedo hacer para prevenir el vuelco de la carretilla durante su traslado?
Distribuir la carga de modo que quede repartida sobre la superficie o bien dentro de la caja, es decir, evitando concentrar todo el peso hacia un extremo. Esta buena práctica disminuye por completo el riesgo de volcado, sobre todo si la carretilla trata de una de esas de 1 rueda con volcada que depende de tal forma de la correcta distribución del material.
¿Mejor una rueda maciza o neumática para las carretillas?
Dependiendo de si el terreno es más abrupto o más liso: la neumática absorbe irregularidades pero es vulnerable a sufrir pinchazos por la presencia de algún clavo o alambre, mientras que la maciza elimina el riesgo del pinchazo pero transmite muchas más irregularidades al operario a lo largo del traslado del material del día a día.
Antes de optar por tu carretilla
El tipo de carga habitual (cajas, bidones, geometrías de volumen irregular, escombros o bien materiales sueltos de la obra) y la frecuencia de uso son los diferentes factores que determinan el tipo de carretilla que corresponde a tu depósito, taller u obra, sin que haya que recurrir a carretillas de mayor tamaño para trabajos que una carretilla resuelve más ágilmente y de forma más económica.
En Insumos y Máquinas trabajamos con carretillas industriales de diferentes tipos y capacidades, incluidos aquellos modelos con caja volcadora de obra en rueda neumática o maciza. Si tienes dudas sobre cuál se ajusta a las cargas y al terreno de trabajo donde vas a usar el equipo normalmente, podemos asesorarte con la correspondiente ficha técnica.
¡Puntúa este artículo!
Calificaciones 4.9 / 5. Votos: 17
¡Sin votos hasta el momento!
Artículos que te pueden interesar
Inspección regular Mantenimiento de largo plazo Registro de mantenimiento como instrumento de gestión Cómo tomar medidas de elongación de …
El problema de trabajar a una altura fija cuando la tarea no lo es Qué es una mesa elevadora …
La solución simple para lo que no justifica un equipo mayor. Tipos de carretillas industriales. Carretilla de dos ruedas …
















