Apilador manual o apilador eléctrico: diferencias de funcionamiento
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Cada uno de ellos tiene el mismo objetivo, aunque emplea unos métodos muy diferentes para alcanzar la meta.
Los dos apiladores levantan cargas para ubicar dichas cargas en estantes, o bien para apilar cargas en altura, aunque el modo en que realizan esa elevación —y el esfuerzo que exigen del operario— es totalmente distinto a la hora de pasar de un modelo al modelo eléctrico. Escoger el que no corresponde a la frecuencia de uso real se traduce a fin de cuentas en un operario agotado por el bombeo manual constante a lo largo de la jornada laboral, o bien en la inversión eléctrica que no tiene justificación alguna en el caso de un uso ocasional dentro del depósito.
Cómo trabaja un apilador manual
El apilador manual emplea un sistema hidráulico accionado por el operario mediante una palanca de bombeo (similar al de la zorra hidráulica que hemos desarrollado en una nota anterior de este calendario), que eleva el mástil junto con las horquillas y la carga sostenida. Para el desplazamiento horizontal, en casi todos los modelos manuales, el operario también utiliza su esfuerzo físico para empujar el conjunto completo a lo largo del recorrido que sea necesario dentro del depósito.
Cómo trabaja un apilador eléctrico
El apilador eléctrico lleva un motor que se encarga de realizar la elevación de la carga mediante un
accionamiento eléctrico, general a través de un pulsador o bien mediante palanca de mando. De acuerdo con el modelo, el motor puede encargarse únicamente de la elevación (en tanto que el desplazamiento es manual) o bien de las dos funciones, elevación y desplazamiento, por lo cual queda reducido a la mínima expresión el esfuerzo físico del operario en la operación de trabajo diaria.
Cuadro comparativo: Apilador manual – Apilador eléctrico
| Aspecto | Apilador manual | Apilador eléctrico |
| Elevación de carga | Esfuerzo del operario (bombeo hidráulico) | Motor eléctrico |
| Desplazamiento horizontal | Esfuerzo del operario en la mayoría de los modelos | Puede ser manual o motorizado, según el modelo |
| Esfuerzo físico del operario | Alto en uso frecuente | Mínimo |
| Independencia de energía eléctrica | Total | Depende de batería o alimentación eléctrica |
| Uso ideal | Operación ocasional, cargas de menor frecuencia | Operación repetitiva, alta frecuencia de elevación diaria |
| Mantenimiento | Sistema hidráulico | Sistema hidráulico/eléctrico + batería, según modelo |
Ventajas del apilador manual
no depende de batería ni de instalación eléctrica, mecánicamente más simple, menor inversión inicial en relación con el modelo eléctrico equivalente.
Limitaciones del apilador manual
exige esfuerzo físico sostenido en su uso frecuente lo que puede resultar poco funcional en operaciones de alto volumen diario dentro del depósito.
Ventajas del apilador eléctrico
suprime el esfuerzo físico repetido, mejorando los tiempos de ciclo para ejercicios de alta frecuencia que se efectúan a lo largo de toda la jornada.
Desventajas del apilador eléctrico
dependerá de batería (por lo cual también necesita carga y mantenimiento) o de alimentación eléctrica directa lo cual añade un punto más de mantenimiento respecto al modelo manual.
Criterios concretos para decidir
• Frecuencia de uso por jornada: si el apilador se usa reiteradas veces en el turno de trabajo, el esfuerzo acumulado del operario para el modelo manual justifica considerar el salto al eléctrico para eliminar esfuerzo físico.
• Peso habitual de las cargas: a más peso mayor esfuerzo de bombeo manual por elevación para dar lugar al motorizar de la tarea repetitiva. • Altura de elevación necesaria: cuando el trabajo a realizar tiene una altura mayor se requiere más bombeos manuales para alcanzar el superior, desplazando la elección del operador hacia el modelo eléctrico en operaciones frecuentes.
• Disponibilidad de carga de batería: en apiladores eléctricos a batería se tiene que tener en cuenta que hay la posibilidad de un punto de carga a disposición y el tiempo de recarga dentro de la planificación del depósito.
Apiladores con desplazamiento motorizado además de la elevación
Pero, dentro de la descripción general de los apiladores eléctricos, podemos diferenciar, además, los apiladores que sólo motorizan la elevación (deja el desplazamiento horizontal al esfuerzo del operario) de los apiladores que además motorizan el desplazamiento, funcionando de forma similar a un pequeño vehículo de conducción a pie, que el operario controla desde la posición de caminar junto al equipo. Esta segunda variante es muy práctica en los depósitos amplios, donde el desplazamiento entre distintos puntos representa un porcentaje importante del tiempo total de cada ciclo de trabajo, y donde sumar el empuje manual a la acción de operar el sistema de elevación podría representar una buena carga física a lo largo del total de la jornada de trabajo muy intensiva.
Cómo elegir entre varias tecnologías de batería
Los apiladores eléctricos con batería pueden incorporar diversos tipos de tecnología de acumulación de energía, con independencia de las características asociadas a la autonomía, tiempo de carga y vida útil del conjunto de batería. Asegurar con el propio fabricante qué tipo de batería lleva incorporado el modelo seleccionado y también cuál es su tiempo de recarga completa ayuda a planificar mejor los turnos de trabajo y evitar sorpresas por tiempos de recarga más largos de lo esperado que pueden hacer interrumpir el funcionamiento normal del almacén en un momento de gran afluencia.
Autonomía de batería y planificación de turnos de recarga
En almacenes con más de un turno de trabajo, la autonomía real de la batería del apilador eléctrico se convierte en un dato crítico a la hora de planificarse la operación del día a día del almacén. Un equipo que se queda sin carga en medio de un turno, interrumpe la operación hasta que se completa la recarga, lo cual puede llegar a ser especialmente problemático si no se dispone de un equipo de recarga de respaldo en la zona de trabajo. Corroborar la autonomía real del modelo seleccionado en función del volumen de horas de uso a esperar por turno, y organizar los momentos de recarga aprovechando las pausas naturales de operativa, nos permitirá evitar cortes no planificados que repercuten directamente en la productividad del depósito.
Confort del operario y su repercusión en la productividad diaria
Más allá del esfuerzo físico, un apilador eléctrico bien diseñado también lleva a una disminución de la carga mental del operario dado que ya no se tiene la necesidad de contar los bombeos o de calcular mediante el peso de la carga en operativa, cuánto esfuerzo exigirá cada elevación en su caso. La merma de carga cognitiva, y de la física, descentraliza las operaciones para conseguir una operativa más homogénea durante todo el horario de trabajo, evitando las caídas de ritmo que se dan normalmente al final de un largo turno de trabajo con medios manuales para operaciones intensas. Contexto de trabajo y escenario de uso. En comercios o almacenes pequeños con uso ocasional del apilador el modelo manual da solución a la necesidad pero sin el desembolso adicional y el mantenimiento económico que significa un sistema eléctrico, en centros de distribución o almacenes que trabajan constantemente durante toda la jornada el apilador eléctrico repercute notablemente en la disminución del cansancio acumulado del personal y en mantener una cadencia de trabajo que un manual no logra ni de lejos en su volumen diario de movimientos.
Mantenimiento preventivo
Revisión antes de cada uso
. – Estado del mástil y horquillas en ambos tipos de apilador que verifican la ausencia de deformaciones que comprometan la estabilidad de la carga elevada. – En el manual: el funcionamiento del sistema hidráulico, que hay que comprobar el hecho de que eleve sin ninguna resistencia anormal. – El eléctrico: nivel de carga de la batería (si corresponde) y funciones correctas de los controles antes de iniciar la jornada laboral.


Inspección periódica
– Engrasado de los puntos de deslizamiento del mástil, operación que tiene una equivalencia para ambos tipos de apilador según el fabricante lo indique. – El eléctrico: revisión del propio sistema de carga de la batería y de las conexiones eléctricas por parte del personal competente.
Mantenimiento a largo plazo
– Revisión estructural del mástil y del sistema de elevación (hidráulico o eléctrico) conforme a la periodicidad que indique el fabricante del equipo concreto. – Referente a modelos de batería, seguimiento del estado de dicha batería, ya que su capacidad de carga disminuye conforme se acumula el tiempo de uso.
Análisis de inversión
El apilador eléctrico incluye una dimensión de mantenimiento extra (batería o sistema eléctrico) en comparación con el apilador manual; pero en operaciones de elevada frecuencia, la complejidad adicional es compensada por la disminución del esfuerzo físico de los trabajadores y por una mayor equivalencia en los tiempos de ciclo en el transcurso de toda la jornada. Para depósitos que están empezando a formalizar un sistema de almacenamiento en altura, el modelo manual suele ser la vía de entrada, evaluando el salto al eléctrico a medida que se incrementa el volumen de operación diaria del negocio.
Preguntas más frecuentes
¿El apilador manual es capaz de operar para considerables alturas de elevación?
En términos técnicos puede alcanzar la altura que la característica del modelo del apilador en cuestión permite, pero como mayor es la altura a la que llegar por medio de un elevador manual, más número de bombeos manuales serán necesarios, lo que hará que se realice el apilamiento con mayor esfuerzo y tiempo por cada altura alcanzada en cada jornada de trabajo.
¿Y la duración de la batería de un apilador eléctrico?
La autonomía estará condicionada por el modelo, la capacidad de la batería y la intensidad del uso diario. Es una cuestión que debe comprobarse en la ficha técnica del modelo en particular que se trate, dado que varía de acuerdo con fabricante y equipamiento, y es conveniente contrastarla contra el volumen real de horas de uso que se prevé, en su caso.
¿Se podría pasar de un apilador manual a un eléctrico posteriormente?
Se trata de equipos que son distintos, por lo que no tenemos una evolución del mismo equipo sino que estamos sumando uno más al conjunto de equipo existente en el depósito. La opción de ir sumando eléctricos dependerá de cómo vaya evolucionando el número de usos reales con el tiempo, tal como se suele comportar con el aumento natural de cualquier operación logística.
¿Qué ocurre si se queda sin batería el apilador eléctrico a media jornada?
La operación se interrumpirá hasta que se complete la carga, salvo que se disponga de un equipo de respaldo disponible. Por ello conviene comprobar la autonomía real frente al número de horas de uso previsto y planificar de forma anticipada las recargas.
¿Conviene un apilador con desplazamiento motorizado y elevación?
En depósitos amplios, donde el movimiento entre los puntos es significativo en el ciclo de trabajo y está presente a lo largo de una jornada, sí podría justificarse: el esfuerzo adicional de propulsar en manual todo terminaría siendo un esfuerzo físico considerable por una jornada completa.
¿Qué debo confirmar de la batería antes de la compra de un apilador eléctrico?
El tipo de tecnología de batería que incorpora, el tiempo de recarga, el ciclo completo, y su autonomía real en función del uso previsto. Todo esto ayuda a poder planificar los turnos de trabajo y evita interrupciones no planificadas por una duración de recarga mayor de lo previsto.
Aspectos de Ergonomía en el diseño de los controles
Otro aspecto que puede diferenciar los diversos modelos de apilador eléctrico dentro de la misma categoría es el diseño ergonómico en los controles: altura del pulsador, disposición de los controles para la elevación y el desplazamiento, posición a partir de la cuál opera el operario en una jornada completa de trabajo… Un diseño de controles poco ergonómico puede incrementar la fatiga, incluso en un equipo eléctrico donde el esfuerzo físico principal ya está solucionado por el motor, particularmente si se tiene en cuenta que son operarios que utilizan la técnica durante turnos largos y repetidos constantemente durante toda la semana laboral. Probar el equipo antes de proceder a su compra, siempre que sea posible, o consultar sobre las características ergonómicas del modelo, permite evitar esta otra fuente de la fatiga secundaria que no siempre queda reflejada en la ficha técnica estándar del producto.
Antes de decidir tu equipo de elevación
Tanto la frecuencia diaria de utilización del determinado desplazador, como el peso habitual de las cargas se manifiestan como las características que se valoran más por el tiempo total que se elija entre apiladores manuales o apiladores eléctricos como restitución de nuestro depósito, fuera de la especificación en cuanto a la elevación que rendirán los apiladores de la ficha técnica de cada uno de ellos al momento de elegir entre uno de ellos o de otro.
En Insumos y Máquinas tratamos la venta de apiladores manuales y eléctricos en distintas elevaciones y capacidades, incluso en apiladores eléctricos con desplazamiento motorizado para depósitos más amplios. Si tienes dudas por encontrar el que mejor se adapte a la frecuencia de uso que realizas en tu propio depósito o comercio te asesoraremos con la sección ficha técnica que necesites.
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